(PARTE PRIMERA).- Por lo general las ciudades y los pueblos han ido surgiendo a la orillas de los ríos o arroyos, en cruces de caminos de terrenos más o menos llanos donde no era difícil aprovisionarse de agua, pues sabido es que se trata de un elemento esencial para el asentamiento humano, así como para el desarrollo de la agricultura y el sostenimiento de la ganadería, elementos ambos que, sin duda en su momento, determinaron el primero. Sin embargo no todas las poblaciones o núcleos urbanos surgieron ... (ver texto completo)