Ese 20 de junio de 1975 siempre lo tendré grabado en mi mente. Por ultima vez, como alumno, subí las escaleras que comunicaban el patio de tierra con la calle. Atras quedaban muchos años de estudios. Subiendo, a la izqierda, observé ese sempiterno álamo que crecia sobre la pizarra y que despues de casi 10 años me mostraba la misma imagen y puedo asegurar que la misma sombra. Atrás quedaban esos ventanales dificiles de dominar. Esos "arreates" que año tras año tanto habian variado, ahora rosales, ... (ver texto completo)