….Van pasando las horas, la
mar cada vez está más brava, a lo lejos se adivinan los nubarrones de la
tormenta. Los patrones de la nave, viviendo en su mundo perfecto, creen que es un aguacero más, y siguen sin hacer caso a los vigías que les están avisando.
En el diario de “abordo” de uno de los marineros se puede leer “ ...esto no va bien, con este rumbo vamos directos a la tormenta. El Patrón no hace caso, su place por el mando y creo que su propia desconfianza en lo que hace nos acercan a esa
... (ver texto completo)