Mientras Elena y Mònica, nuestras hijas, vivieron con nosotros, siempre la noche de Reyes fuè para ellas fantàstica. Hasta el ùltimo momento, la noche del dìa 5 Nines preparaba en el salòn una verbena de zapatos. Uno para cada uno de nosotros y tambièn para todos los tios y sobrinos. Todo el salòn cuajadito de zapatos y junto a cada uno de ellos, los regalos que en cada caso iban a recibir. Ademàs, Mònica y Elena hacìan unos cartelitos con los nombres de todos, para que Los Reyes pudieran identificar ... (ver texto completo)