Aparte de los conflictos, me gustaria deciros algo, como guijeño de sangre, me ha llenado de orgullo visitar el guijo, hacia años que no iva, y tengo que deciros que desde que bajé del coche, aunque fuera ciego, reconocería el holor de MI PUEBLO, ese olor a oregano y pimenton, a matanza, a frambuesa, a calles mojadas, a buena gente, a pan de leña, a personas trabajadoras, a garganta, mi garganta donde de niño me remojaba tiritando de frío, al refugio (donde me llevé alguna chavalilla que otra, je ... (ver texto completo)