Cada vez que pienso que me tengo que ir de mi
pueblo me entran ganas de llorar. Me gustaria quedarme todo mi vida allí, pero no puede ser. Por eso ahora estoy disfrutando y no veas lo bien que me lo paso, no tendra
cine, ni supermercados ni esas cosas que tienen las ciudades; pero lo que si tiene y que todas las grandes ciudades envidian son sus gentes y sus
fiestas. En
ceclavin siempre hay
fiesta y menudas fiestas, no hay pueblo como el nuestro, ni gente como nosotros. Muchos besos para los ceclavineros
... (ver texto completo)