Grupos de adolescentes se amontonaban en los bancos de la izquierda. Se distinguian las llamas de los primeros cigarrillos. Bolsas blancas sobre el suelo llenas de anónimas botellas nos decian que empezaban su
fiesta particular. Nos cruzamos con parejas tiernamente abrazadas, "hola" nos saludaban, no se si por
costumbre o por conocimiento. Focos de
coches nos avisaban de nuestro erroneo caminar. A la altura del
parque , nuestros pies sobre el asfalto, notaron una pequeña vibración. Como si un gran
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