Lo prometido es deuda. Os prometí mandaros, de cuando en cuando, mis poemas dedicados a nuestro querido
Jaraicejo. Aquí os mando un poema que compuse cuando, en unas vacaciones navideñas de hace ya bastantes años, me asomé a la
puerta de mi
casa y vi la
carretera y las
calles aledañas totalemente vacías, calles calladas, sin vida, las
puertas y
ventanas cerradas... Esto me hizo temblar mi alma sensible como un frágil junquillo azotado por un violento vendaval... Este hecho me forzó a componer este
... (ver texto completo)