Buenos días Jose Luis.
Aquí, y menos por mi parte, hay que perdonar nada. Somos compañeros y
amigos que cuando estamos en contacto de la manera que sea nos saludamos que es lo que importa, lo demás sería ya demasiado compromiso.
La sorpresa y alegría fue mutua, fue un placer el hablar contigo y ya te contará Marcelino de su paso por esta bonita ciudad que es Plasencia.
Un fuerte abrazo.