¡Pues ya es... alcanzar la vista! Era el lugar por antonomasias para las " comilonas" (ahora somos más fino y decimos "comida de hermandad") de las distintas cofradías. SALUDOS.
Desde el confinamiento deseamos a todos suerte y salud y que la Virgen nos proteja en esta situación producida por el COVID-19, confiamos que pronto salgamos con bien y en verano ir al pueblo con normalidad.
Buenas noches y buen fin de semana. Saludos y hasta que proceda.
Paralelo al Salor y en varios lugares se ven indicios de un antiguo camino pero ahora no estamos seguros de su nombre y mejor será callarnos para no meter la pata.
En otras fotos y por otro lugar se nota mejor el antiguo camino pero ahí está llegando al alto de la montaña.
RELATOS AL ATARDECER-CCXLIV
ASCENDER POR RESULTADOS. Juan trabajaba en una empresa hacía dos años. Era muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones. Llegaba puntual y estaba orgulloso de que no haber recibido nunca una amonestación. Cierto día, buscó al gerente para hacerle un reclamo: Señor, trabajo en esta empresa desde hace dos años con bastante esmero, estoy a gusto con mi puesto y nunca me he quejado, pero siento que he sido dejado de lado. Mire, Fernando ingresó a un puesto igual al ... (ver texto completo)
RELATO. Entonces se dirigió a Juan, que aún seguía allí: Juan, ¿qué me decías? Nada, señor, eso es todo. Con su permiso.
¡Jesús, Jesús...................... Juan, ¿me decías algo?.
RELATOS AL ATARDECER-CCXLIV
ASCENDER POR RESULTADOS. Juan trabajaba en una empresa hacía dos años. Era muy serio, dedicado y cumplidor de sus obligaciones. Llegaba puntual y estaba orgulloso de que no haber recibido nunca una amonestación. Cierto día, buscó al gerente para hacerle un reclamo: Señor, trabajo en esta empresa desde hace dos años con bastante esmero, estoy a gusto con mi puesto y nunca me he quejado, pero siento que he sido dejado de lado. Mire, Fernando ingresó a un puesto igual al ... (ver texto completo)
Este alcornoque está enfermo y pudiera tener algún virus pero ha tenido la suficiente suerte y salud para que le broten dos ramas del tronco podrido y ahí está haciendo algo por la vida que no es poco.
Paralelo al Salor y en varios lugares se ven indicios de un antiguo camino pero ahora no estamos seguros de su nombre y mejor será callarnos para no meter la pata.
Si queremos ir al molino Zanca y a la cueva de Chico Cabrera ahí está el camino hasta llegar al lugar, andando y pegando saltos como las cabras para ir salvando los obstáculos del recorrido y si es en verano que no falte la cantimplora con agua fresca.
Habrá que investigar donde está este campo de fútbol y en principio no parece el Realito ni tampoco el Alto la Chaca o de alguna era del alrededor.
Hay encinas cerca y por eso nos parece que pueda ser un campo del fútbol que hubo unos años cerca de la carretera y en un huerto.
Con esta piconera hay picón suficiente para que una familia no pase frío durante el invierno con el brasero en la camilla y tener la casa con buena temperatura.
La Organización nos hace refrescar la memoria con fotos de haces años y en este caso mucha gente se juntaron ahí. No sabemos el motivo pero pudiera ser la romería del Día de San Isidro.
Ya estas estampas costumbristas poco o nada se ve y encima... con "el potro" al fondo. SALUDOS.
Estas fotos están llenas de grandes recuerdos y así era la vida antes.
Tal vez... pudiera ser, que este año no se podrá llenar "El Palacio". Ojalá que así fuera; pero no... SALUDOS.
Efectivamente... lo que tenían delante estas piadosas mujeres era los famosos "Huesos" (humanos) que se encontraron. SALUDOS.
Entre las costumbres más usuales destacamos:

• (167) …“Las petacas”, que hacían las novias a las camas de sus novios. Todas las casas permanecían siempre abiertas y el concepto de vecindad era altísimo. Los sigilosos postigos, pestillos y cerrojos eran los cómplices o aliado de tal o cual fechoría…. CONTINUARÁ. Saludos.
• (168) Si se llamaba a la puerta y alguien preguntaba: ¿quién es?, automáticamente recibía la respuesta: “Sabañones a tus pies... que yo ya los pasé”. Seguidamente se echaba sal en el zaguán. El arrojar sal era debido a la creencia de que así se curaban. Los “sabañones” (Hinchazón o ulceración de la piel en manos, pies y principalmente en orejas debido al frío excesivo) muy abundante antaño. Creencias había muchas…. CONTINUARÁ. Saludos.