Hoy me habla el corazon, que por quererte,
la marcha de su ritmo ha apresurado;
me dice, que de amarte esta cansado
y que hoy tan solo aspira a aborrecerte...
Oh, pobre corazon! Esta tu suerte
unida a mi cerebro enamorado,
es tu destino amar y ser amado...,
hasta que en el amor halles la muerte.
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