La
casa profane con mi lascivia,
la sangre derramé. Fui el hijo prodigo.
Encendida pantera de la Libia
se alzo mi corazon. Mi orgullo, codigo.
El mundo atravese como un Atlante
cargado con las odres del pecado,
y con la vida puesta en cada instante
hice rodar la vida como un dado.
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