ACEBO: esto:...

esto:
Agricultor, obrero del campo, despierta del letargo en que unos cuantos te dejaron para servirle de ocio tus tierras, mientras tú dormías una siesta de sueños secuestrados, sembrados muy a conciencia en parcelas de una ignorancia impuesta a golpe de trompeta y días de pandereta hueca, la escuela se practicó por muchos de vosotros sentado desde una piedra... cuando contabais si en la piara estaban todas las piezas.
Hoy afortunadamente eso es historia y muchos de tus hijos que no vienen de laureada cuna, estudian carreras universitarias y hacen oposiciones a cargos de relevancia, dejó de ser este entorchado una parcela exclusivista para los hijos de aquellos privilegiados con el régimen casados.

y esto:

¡Sí! Pusimos nosotros los extremeños, los campos, las piezas, también los guías y grandes cortijos para grandes cacerías, la escopeta, el pata negra y el tinto del porrón eran para la gente que se hacían llamar ¿Cómo no? “señor”...
De aquí salió el guión para una película, fiel reflejo de tantas injusticias con los extremeños cometidas al amparo de esa dictadura, Los Santos Inocentes, esto provoco una filosofía que pudo ser tuya o mía, o de alguien que pago con su vida
(Que nunca más un campesino extremeño escupa sangre para que un “señorito” se lo pase de puta-madre).

es una verdad como un templo.