Parece que ya me siento sin interrupciones, he tenido a mi niña todos estos días, que feliz con sus lalos y nosotros con ella, han venido sus padres a buscarla y no quería darle un beso a su madre, yo me quedo muchos días, le repetía, no me quiero ir, menos mal que luego su madre la convence enseguida. Pero no me deja parar un momento, luego vienen los sobrinos y se juntan cuatro o cinco así que parecía la casa un mercadillo, todo lleno de juguetes.