Ayer me fue imposible entrar, se juntó el hambre con las ganas de comer, tengo a mi niña que no me deja un momento a sol ni sombra, pero a mi me gusta, y cuando se durmió quise entrar a daros las buenas noches y que nanay, el pincho había decidido tomarse el día de descanso, ahora me he podido escapar un segundo y he venido a saludaros.