Su rasgo cultural más característico es la conocida como habla de El Rebollar (palra d'El Rebollal), que es la variedad local del altoextremeño (un dialecto del asturleonés) y que todavía conservan alrededor de 4.000 personas (entre la gente que vive dentro de la comarca y los emigrantes a otros países u otras zonas de la Península). Sobre dicha variedad del altoextremeño son de obligada consulta los trabajos del profesor Ángel Iglesias Ovejero ("El habla de El Rebollar. Descripción" y "El habla de El Rebollar. Léxico"), José Alonso Pascual ("Robleda. Cronica y descripción del lugar") y José Benito Mateos Pascual ("Breve descripción de Peñaparda"). En el año 2003 apareció el primer número de la revista electrónica La Gurulla y en el año 2004 el primer libro literario escrito en dicha variedad lingüística: "El corral los mis agüelus".
Se habla con mayor o menor vitalidad en las comarcas salmantinas de El Rebollar, sur de Ciudad Rodrigo y de Béjar[4] al igual que en la provincia de Cáceres en las comarcas de Sierra de Gata, Las Hurdes (Las H. urdis, pronúnciese H. como una h aspirada), lugares de Tierra de Alcántara, en Tierra de Coria, Tierra de Galisteo, Tierra de Granadilla, Tierra de Garrovillas, lugares de la Tierra de Plasencia como Serradilla o Malpartida de Plasencia, Valle del Ambroz y algunas localidades del Valle del Jerte como Piornal, Rebollar o El Torno y de la Vera como Guijo de Santa Bárbara, y en Berzocana y Madroñera, en la comarca de Las Villuercas-Guadalupe.
En el resto de Extremadura, incluyendo la mayor parte del sur y el este de Cáceres o la provincia de Badajoz, las hablas tradicionales son formas de castellano que comparten con el altoextremeño sobre todo los rasgos meridionales (además de algún otro, como el diminutivo en -ino o algunos aspectos léxicos, ver Castúo), como queda explicado con más detalle en el apartado "Variantes". Sin embargo, existe alguna localidad en la provincia de Badajoz donde aparecen fenómenos como el cierre vocálico postónico (como en la Codosera[5]).
En el resto de Extremadura, incluyendo la mayor parte del sur y el este de Cáceres o la provincia de Badajoz, las hablas tradicionales son formas de castellano que comparten con el altoextremeño sobre todo los rasgos meridionales (además de algún otro, como el diminutivo en -ino o algunos aspectos léxicos, ver Castúo), como queda explicado con más detalle en el apartado "Variantes". Sin embargo, existe alguna localidad en la provincia de Badajoz donde aparecen fenómenos como el cierre vocálico postónico (como en la Codosera[5]).