Esta mañana tocó
compra, y hubo suerte, apenas chispeó un poco, lo malo fue al llegar a
casa, que busco la llave y no la encuentro.
Me la había dejado en casa, así que menos mal que estaban las
ventanas abiertas, me ha tocado entrar por la del
salón, pero ha sido todo un poema, para haberme grabado, creí que me rompía la cabeza, jajaja, pero al final entré sin daños, está visto que no sirvo para ladrona, habrá que seguir trabajando.