Los de
acebo, la mayoría, hemos tenido mucha suerte, ya que cuando emigramos, lo hicimos casi todos a donosti, que después de acebo es lo más bonito.
Lo que ocurre que la vida, a algunos, nos va llevando por diferentes destinos, que no es que estemos mal, pero ahora añoramos el doble, por una parte nuestro
pueblo y después el norte, aunque yo cada vez lo añoro menos, el tiempo va haciendo mella, y acebo, desde que estoy en esta
ventana, me parece que estoy mas en él, vivo un poco mi pueblo cada
... (ver texto completo)