En 1970, estuve un mes de vacaciones en
Acebo, en
casa de mi tía Quica, la de macana, en la
calle del cura, y me hice
amiga de una niña que estaba en casa de su abuela, en la misma calle, no recuerdo como se llama, la niña, hace ya tanto, era una casa enorme, de las que miran para el
río por la parte de atrás, y el portón de la entrada era y seguirá siendo de
arco de medio punto, esto viene a que la abuela nos contó una adivinanza que nunca he olvidado y os la paso.
Dos enamorados que vivían lejos
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