Esta es una anecdota que ocurrio en mi presencia, hace unos cuantos de años.Os la cuento antes de poner el pie en el acelerador y perderme unos cuantos de dias.
Un hombre viejo entro en una oficina, al llegar al mostrador manifesto que si podian darse prisa en atenderlo.Acudio atenderlo un
joven empleado, recien contratado, el cual quiso saber el motivo de su prisa, y él le dijo que necesitaba ir al asilo a tomar el café de la mañana con su esposa que estaba internada alli hacia bastantes años.
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