Voy a contaros una de las muchas travesuras (hoy en día gamberrada) que junto a mi
amiga LELA, que también era buena le hicimos a Tatún.
Como muchos sabéis era nieto de Seña Florentina y era un poco retraído.
Una tarde lo estábamos esperando en la
plaza sentadas en el atrio, él pasaba todos los días por allí, lo paramos y le dijimos que lo íbamos a poner guapo y con unas tijeras que ya llevábamos, pues lo teníamos premeditado, le cortamos el pelo casi a trasquilones. Las consecuencias no me acuerdo,
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