El otro dia, no quiere que de su nombre, me comentaba un paisano en Rubi la siguiente anecdota:
En los años 50, el que suscibre era muito pequenho, llegaron de Portugal unas camisas acrilicas que en Valencita le solian llamar de presirlar, las que nunca se arrugaban.
Recordaba que su madre le compro una camisa de esas con mucha antelación al dia de la función, pero esto se convirtio para él en un suplicio, pues dicha fecha se hizo casi inalcanzable en el calendario, ya que estaba loco por estrenar ... (ver texto completo)
En los años 50, el que suscibre era muito pequenho, llegaron de Portugal unas camisas acrilicas que en Valencita le solian llamar de presirlar, las que nunca se arrugaban.
Recordaba que su madre le compro una camisa de esas con mucha antelación al dia de la función, pero esto se convirtio para él en un suplicio, pues dicha fecha se hizo casi inalcanzable en el calendario, ya que estaba loco por estrenar ... (ver texto completo)