Buenas noches. Cuenta la leyenda que hace muchos, muchos años en el camino de la Antigua, más o menos a la altura del carril, se ubicaba una encina centenaria, grande en su especie, frondosa, bella. En verano, cobijaba con su sombra a los pastores al paso de los rebaños, apoyaban los sacos en su grueso tronco los piconeros; generosa en la bellota, llenaba el esparto de los rebuscaores haciendo feliz esa noche a más de un jabeño sin suerte.
La hermosa encina, escondía en su base, por culpa de una ... (ver texto completo)
La hermosa encina, escondía en su base, por culpa de una ... (ver texto completo)
Bonito y entrañable relato, cuando el cerebro sueña pueden salir cuentos tan bonitos como este, el escenario emociona a cualquier jabeño o jabeña, la Antigua, la tierra, las habas y la encina, todo mezclado sale un cóctel que a cualquiera de nosotros nos identifica, ¿a quién no le gusta hacer el recorrido del puente hasta la ermita?, o comer unas habitas tiernas y ni que decir del animalito que se come el fruto de la encina, por ESE soy capaz de hacer una peregrinación de muchos kilómetros, lo dicho ... (ver texto completo)