Las palabras elegantes
no son sinceras;
las palabras sinceras
no son elegantes.
Lao-Tsé
no son sinceras;
las palabras sinceras
no son elegantes.
Lao-Tsé
Nadie ama a su patria
porque sea grande,
sino porque es suya.
Séneca
porque sea grande,
sino porque es suya.
Séneca