Ámame en desencuentros, de sueños no buscasdos,
con derecho o sin ellos, ámame de igual forma,
que al despertar mis labios en tus labios soñados,
me abrazará tu alma y de tu piel su aroma.
El letargo tedioso, se volverá un pasado,
y las penas guardadas borrarán su agonía.
Estallará en futuro todo el
camino andado,
y el sol será tibieza, acariciando el día.
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