La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
Las armas sofisticadas, muy listas y camufladas.
La ropa sucia se lava en casa.
Las armas las cargan el diablo.
La ropa de mala traza, se lava siempre en la casa.
Las armas, el Diablo las carga.
La risa abunda en la boca de los tontos.
La sardina y la golondrina, al calor de la ceniza.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La sardina y el huevo a dedo.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
La sangre, pesa más que el agua.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
La sangre humana es toda del mismo color.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La sandia, que es colorada, tiene lo verde por fuera.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
La reflexión consigue tantas victorias como la precipitación consigue derrotas.
La salud no está en el plato, sino en el zapato.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
Las aguilas vuelan alto, las aguilas no papan moscas.
La razón y el agua hasta donde dan.
Las aguas quietas, corren profundas.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
La rueda de la fortuna nunca es una.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
La ruana no hace al arriero, ni el vestido al caballero.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
La ropa sucia se lava en casa.