Olla reposada, no la come toda barba.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Olla remecida u olla bien cocida.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Olla que mucho hierve, sabor pierde.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Ojos hay, que de legañas se enamoran.
Olla quebrada, olla comprada.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
Olla, ¿por qué no cociste?. Porque no me removiste.
Ojos de lindo color, no por eso ven mejor.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Ojos de extraños no alcanzan a ver los daños.
Olla con jamón y gallina, ¡canela fina!.
Ojo que no ve, hombre que no cree.
Olla con jamón y gallina, a los muertos resucita.
Ojo por ojo, diente por diente.
Olla chica hace la bolsa grande.
Ojo al parche.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
O la bebes o la derramas.
Ojo al dinero, que es el amor verdadero.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Ojo al Cristo que es de plata.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
O jugamos todos o pinchamos el balón.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.