Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Tan bien parece el ladrón ahorcado, como en el altar el santo.
También los secretarios echan borrones.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
También de dolor se canta, cuando llorar no se puede.
Tal el hombre debe ser, como quiera parecer.
También al verdugo ahorcan.
Tajada que lleva el gato, tarde vuelve al plato.
Tamal que es de manteca en las hojas se conoce.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Tal vendrá que tal te quiera.
Tabernero diligente, de quince cántaras hace veinte.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Taberna sin gente, poco vende.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Tal para cual, Pascuala con Pascual.
Nota: San Bernardino es un asilo de Madrid.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Tabaco, toros, naipes y vino, llevan al hombre a San Bernardino.
Tal para cual, la puta y el rufián.
Sustos y disgustos matan a muchos.
Tal para cual.
Susto meado mejor que sangrado.
Tal hora el corazón brama, aunque la lengua calla.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Tal hay que se quiebra los dos ojos porque su enemigo se quiebre uno.