Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.
Yerba mala nunca muere.
Ya que la casa se quema, vamos a calentarnos.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
Y el que es panzón ni aunque lo fajen.
Ya pasado lo de atrás, lo de menos es lo demás.
Yegua cansada, prado halla.
Yantar tarde y cenar cedo, sacan la merienda de en medio.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Yantar sin vino, convite canino.
Ya va el galgo cerro arriba, harto de corteza y miga.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Ya no soy quien solía ser.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Ya que se quema la casa, calentémonos en ella.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Ya que no seas casto, sé cauto.
Ya murió por quien tañían/doblaban.
Ya que me das el consejo, dame también el remedio.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Ya me morí, y quien me lloró vi.
Ya que la montaña no viene a mí, iré yo a la montaña.