Llama la atención que en el
pueblo no exista peluquería de caballeros y que haya abiertas cuando menos cuatro peluquerías de mujeres. Hoy, que un puesto de trabajo es algo tan codiciado, ¿es que no hay nadie interesado en abrir una peluquería para acicalar a los hombres jabeños?
En la época del Difunto, era al revés, recuerdo cuatro peluquerías-barberías abiertas para hombres: Tomás (en la
calle de La Perra), Juan (frente a la
casa de don Juan Arévalo), la del entrañable maestro Ricardo (en la
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