Reconozco que una vez que tienes una mascota en
casa, al final lo admites como otro integrante de la
familia.
pero creo que es pasarse meterlo en la cama, o darle besos en el morro, como una
Amiga de aquí donde yo vivo, y pensar que ese Can va olisqueando todo por las aceras, ya es demasiado.
En mi familia estando en el
Campo, teníamos hasta tres Perros, dos Careas y una que era el Guardian del Cortijo este hacia de vigilante, avisaba y con tiempo cuando veía un
coche, persona o caballería desde
... (ver texto completo)