Cuando las cosas vayan mal, como a veces pasa,
cuando el
camino se ponga cuesta arriba,
cuando tus recursos mengüen y las deudas suban,
cuando al querer sonreír, debas ahogar las lágrimas,
cuando tus preocupaciones te tengan agobiado,
descansa, si te urge, pero no te rindas.
La vida es rara con sus idas y venidas,
donde las contradicciones son el
pan de cada día,
y si el fracaso, entonces, llama a tu
puerta ... (ver texto completo)