el buitre buscando la carroña sobrevuela el nido del cuco
Este Ave parece de algún lugar de exhibición, por las correas, se habrá extraviado.
Saludos
los romanos después de hacer el muro rellenaban co tierra su alrededor, una manera inteligente de hacer que el muro no trabajara, o lo hacia en menor medida, ejemplo de ello, el pantano de Proserpina Mérida.
cautiverio de un águila, con sus patas atadas
desnudando al alcornoque
Muy bien el Belén pero te falta una carreta con leña camino del pesebre para hacer lumbre y calentar al niño Jesús. Saludos.
Y el tasio todo callado con las cosas misteriosas que hay en esos lares, El Barranco de Badajoz, “La niña de las peras”, La isla de San Borondón, antigua carretera principal en la zona de Adeje, El Palacio de Lercaro....................... .........
¡Jesús, Jesús.................... este hombre vive en tierra misteriosa!.
RELATOS AL ATARDECER-XXV.
LA ISLA MISTERIOSA DE SAN BORONDÓN. Esta leyenda que data desde la Antigüedad sigue muy arraigada en la cultura popular canaria. Cuenta la leyenda que al oeste de La Palma y El Hierro existe una isla que, de vez en cuando, se deja ver entre la bruma. Esta isla, de la cual se tiene noticia desde la Antigüedad, ha sido uno de los grandes misterios de la navegación dados los innumerables testimonios relacionadas con ella. Se han realizado expediciones oficiales para encontrarla ... (ver texto completo)
la cigüeña inquieta mira al fotografo
“VESTIGIOS DEL PASADO….” 31. VI PARTE:

Pues sí, seguimos con el belén familiar… hasta que los cuerpos aguantes. La verdad que no tiene ningún misterio, el Misterio se pone en el pueblo y que es musgo natural… En nuestra corta vida, hemos llegado a conocer al “belén de la iglesia” en primer lugar en el Altar Mayor en el lado del Evangelio, después pasó al lado de la Epístola, que con el tiempo eso de la Epístola se dejó en desuso… no el concepto. Hasta recorrer tres sitios más como la televisión ... (ver texto completo)
la niebla impide poder ver al Membrio querido
pasando la riera por las pisaderas
no, no, cinco son cuatro más uno
la roca de las lamentaciones, guapos están todos