Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Todo mi gozo en un pozo.
Todos los hijos de puta tienen suerte.
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Trabaja, y no comerás paja.
Tras cada pregón, azote.
Tres ces matan a los viejos: caída, cámaras y casamiento.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Trocar un real por otro no acrecienta dinero.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Una cosa es la que piensa el amo y otra la que piensa el caballo.
Una de cal y otra de arena, hacen la plática amena.
Una hora de contento, vale por ciento.
Una mano lava a la otra, y las dos, la cara.
Un año bueno da para siete malos.
Una retirada a tiempo es una victoria.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Un grano no hace granero, pero ayuda al compañero.
Un lugar para cada cosa y cada cosa en su lugar.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Uno por el otro y la casa sin barrer.
Unos por otros y la casa sin barrer.
Un padre para cien hijos, y no cien hijos para un padre.