Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Todo mono sabe en que palo trepa.
Todos los santos tienen octava.
Tontos y locos, nunca fueron pocos.
Trabajo ajeno pesa menos que el heno.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Tres trasteos equivalen a un incendio.
Tronar como un arpa vieja.
Tú que mientes, ¿qué dijiste para mientes?.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Una cosa es predicar y otra dar trigo.
Una de cal y otra de arena, y la obra saldrá buena.