SAN PEDRO DE MERIDA: La uva no es uva, hasta que está madura.

La que al andar las ancas menea, bien sé del pie que cojea.

La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.

La que con niños se acuesta, orinada amanece.

La que da beso da d'eso.

La que no baile, de la boda se marche.

La razón y el agua hasta donde dan.

Las aguas quietas, corren profundas.

Las bellas, más lindas son, con mera agüita y jabón.

Las cosas se toman según de quien vengan.

La señora ostentación, echa la casa por el balcón.

Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.

Las leyes van, a donde quieren los reyes.

Las medias ni para las mujeres.

Las mujeres y el vino hacen errar el camino.

La sonrisa de un niño es más hermosa que la joya más valiosa.

Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.

Las penas, o acaban, o se acaban.

Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.

La suerte es loca, y a cualquiera le toca.

La testa es para un niño, lo que para la tierra el cultivo.

La uva no es uva, hasta que está madura.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La vejez es la única condena de la vida que afecta a buenos y malos por igual.