SAN PEDRO DE MERIDA: La esperanza alegra el alma.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta los gatos quieren alpargatas, para no andar a gatas.

Hasta que se muere el arriero, no se sabe de quien es la recua.

Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.

Hay que comer del ala para comer de la pechuga.

Hay que hacer de tripas corazones.

Hay quien a los veinte años es viejo y a los cuarenta pellejo.

Hay tres cosas que se tienen que hacer en la vida: plantar un árbol, tener un hijo y escribir un libro.

El que más hace, menos alcanza.

El que mucho abarca, poco acaba.

El que muere en Lunes mal empieza la semana.

La esperanza alegra el alma.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La experiencia no se fía de la apariencia.