SAN PEDRO DE MERIDA: Hay que comer del ala para comer de la pechuga.

Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.

Hasta los gatos quieren alpargatas, para no andar a gatas.

Hasta que se muere el arriero, no se sabe de quien es la recua.

Hay burros que su bien no conocen, y cuando les rascan dan coces.

Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Hay que hacer de tripas corazones.