El buey lerdo bebe el agua turbia.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.
El corazón no habla, pero adivina.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El día de San Matías, entra el sol por la umbría.