SAN PEDRO DE MERIDA: El día tiene ojos, la noche tiene oídos.

El buey lerdo bebe el agua turbia.

El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.

El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.

El capitán verdadero embarca el primero y desembarca el postrero.

El ceder es a veces la mejor manera de vencer.

El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.

El consejo de la mujer es poco, y el que no lo toma es loco.

El corazón no habla, pero adivina.

El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.

El demonio y las mujeres siempre se entretienen.

El día de San Matías, entra el sol por la umbría.

El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.