SAN PEDRO DE MERIDA: Los cuernos y las canas no salen por la vejez.

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

De una espina, nace una rosa.

De usar y abusar, hay el canto de un real.

Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.

Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.

Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".

Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.

Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.

Dinero sin caridad, es pobreza de verdad.

Dios carga a quien tiene buenas espaldas.

Dios da habas al que no tiene quijadas.

Dios le da pan, al que no tiene dientes.

Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.

Dios perdona a quien su culpa llora.

Disfruta, come y bebe: que la vida es breve.

Domingo sucio, semana puerca.

Donde el gusto falta, nada valen el oro y la plata.

Donde gobierna capitán, no manda marinero.

Donde hay gana, hay maña.

Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.

Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.

Para el último viaje, no es menester equipaje.

Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.

Los cuernos y las canas no salen por la vejez.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.