SAN PEDRO DE MERIDA: Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

De una espina, nace una rosa.

De usar y abusar, hay el canto de un real.

Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.

Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.

Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.