De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo
Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.
De una espina, nace una rosa.
De usar y abusar, hay el canto de un real.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".
Dijo un sabio doctor que sin cielos no hay amor.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.