SAN PEDRO DE MERIDA: Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre...

De tejas para abajo, todo el mundo vive de su trabajo

Detrás del mostrador no conozco al amigo, sino al comprador.

De una espina, nace una rosa.

De usar y abusar, hay el canto de un real.

Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.

Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Dijo el asno al mulo: "Arre allá, orejudo".