Muchos de los temas de la mitología de la muerte arrancan de las experiencias de éxtasis de los chamanes.
El territorio y los personajes que el chamán está en condición de conocer durante los viajes al más allá, son descritos fielmente por el chamán durante el trance o después de su viaje.
Gracias al chamán lo desconocido y el aterrorizador mundo de los cadáveres adquieren una forma comprensible y es organizado de acuerdo con modelos culturales específicos.
El chamán revela la estructura del mundo del más allá, que en el transcurso del tiempo es aceptado y se vuelve familiar para su grupo humano.
El chamán revela la estructura del mundo del más allá, que en el transcurso del tiempo es aceptado y se vuelve familiar para su grupo humano.
Al mismo tiempo seres sobrenaturales que habitan en el más allá se vuelven visibles a través de la experiencia del chamán y adquieren una forma, una personalidad e incluso una biografía propia. El Mundo de los muertos resulta por eso mucho más comprensible para los mortales y la muerte misma es entendida como un tránsito ha-cia una forma espiritual de existencia.
En suma, los relatos proporcionados por los chamanes durante sus viajes o con posterioridad a éstos, contribuyen a espiritualizar el mundo de los muertos, al que enriquecen con las formas y personajes que pueblan sus descripciones.
Capitulo XII
RITUALES MÁGICOS
El ser humano puede ser definido como un ser ritual que presenta un notable paralelo entre su comportamiento ritual y verbal.
Del mismo modo que el lenguaje constituye un sistema de símbolos organizados según unas normas arbitrarias, el ritual puede ser entendido como un siste-ma de actuaciones simbólicas que se basan en re-glas arbitrarias.
Se entienden como rituales de tipo imitativo aquellos ritos que consisten en la repetición de los actos creadores de los Dioses y representan un retorno simbólico al comienzo de la creación.
Los rituales adquieren un significado cuando están en relación con un determinado sistema de creencias y muchos rituales existentes siguen un modelo mítico.
RITUALES MÁGICOS
El ser humano puede ser definido como un ser ritual que presenta un notable paralelo entre su comportamiento ritual y verbal.
Del mismo modo que el lenguaje constituye un sistema de símbolos organizados según unas normas arbitrarias, el ritual puede ser entendido como un siste-ma de actuaciones simbólicas que se basan en re-glas arbitrarias.
Se entienden como rituales de tipo imitativo aquellos ritos que consisten en la repetición de los actos creadores de los Dioses y representan un retorno simbólico al comienzo de la creación.
Los rituales adquieren un significado cuando están en relación con un determinado sistema de creencias y muchos rituales existentes siguen un modelo mítico.
Esos rituales se denominan imitativos en el sentido de que repiten el mito o parte del mismo.
Uno de los ejemplos más claros dentro de este tipo son los rituales que están vinculados al Año Nuevo, que en numerosas culturas repiten la historia de la creación del mundo.
Rituales positivos y negativos:
Los rituales que llamamos positivos tienen como objeto la consagración o renovación de un objeto o de un individuo.
Los rituales negativos al contrario siempre están en relación con los comportamientos de los rituales positivos.
Evitar el uso de ciertas palabras es un caso generalizado de ciertos rituales negativos, cuya denominación más generalizada es la palabra de origen polinesio tabú.
Ese término también ha sido empleado para aquellos rituales que se relacionan con algo que se encuentra prohibido o que debe ser evitado.
En línea general el ritual negativo incluye una gran variedad de ritos y comportamientos centrados sobre las reglas de la prohibición.
Todos los rituales comparten un mismo ca-racter común, que indica que si la norma ritual no es respetada se producen consecuencias poco afortunadas.
Las funciones del ritual.
El comportamiento ritual establecido según normas tradicionales es un fenómeno social que se encuentra presente en las sociedades y en todas las épocas históricas. Cuando estudiamos los rituales, los términos sagrado y profano han resultado de mucha utilidad para poder deslindar el comportamiento de otros tipos de acción y los sistemas de creencias son expresiones de la natu-raleza del dominio de lo sagrado, en el que el rito mismo constituye el comportamiento específico del individuo que manifiesta tener una relación hacia lo sagrado y lo profano. Lo sagrado es la dimensión distante y prohibida de las creencias y de los mitos de todos los objetos sagrados de una comunidad civilizada que conquista inexorable-mente el futuro.
La función del ritual en la sociedad es la de establecer una norma de acción apropiada para el Mundo de lo sagrado, así como tender un puente hacia el Mundo de lo profano.
Aunque la distinción entre lo sagrado y lo profano se considera universal y absoluta. Existen infinitas variación en las formas en que esta dicotomía parece representada en diferentes culturas, así como en el interior de una misma cultura. Lo que sea profano para alguna cultura puede ser sagrado para otra.
Por otra parte la naturaleza relativa de los elementos sagrados y de los rituales adecuados a las relaciones con lo sagrado y lo profano, varía según el bienestar social de los participantes en ellos.
Por otra parte la naturaleza relativa de los elementos sagrados y de los rituales adecuados a las relaciones con lo sagrado y lo profano, varía según el bienestar social de los participantes en ellos.
En una comunidad homogénea, en la que todos los miembros comparten el mismo sistema de creencias, el dominio sagrado puede tener un carácter determinado para un Rey, sacerdote o chamán y adquirir una naturaleza distinta para el resto de la comunidad.
Esta diferencia es muy importante porque se fundamenta en la distinción entre iniciados y no iniciados, que equivale al resultado de todos los ritos de iniciación que podemos encontrar en las sociedades antiguas y modernas.
Además de la distinción entre lo sagrado y lo profano, la acción ritual presenta muchas otras características.
En primer término, encontramos la emoción y el sentimiento de respeto, incluso la fascinación hacia lo sagrado que es inherente a los hechos rituales.
En primer término, encontramos la emoción y el sentimiento de respeto, incluso la fascinación hacia lo sagrado que es inherente a los hechos rituales.
Por otra parte, el ritual es dependiente de un sistema de creencias compartido que se expresa en el lenguaje de los mitos.
Asimismo, la acción ritual es simbólica en relación a su referencia.
En efecto, la función del ritual depende de su referencia y a menudo se describe como una expresión simbólica de unas relaciones sociales concretas y del bienestar o del papel que juegan los individuos en una sociedad.
En literatura, la poesía tiene origen oral y la prosa se origina en la escritura. De esta forma la poesía donde suena la voz y el tono y se expresa la emoción es máximamente mito poético o mito gráfico. Aparte la prosa implica el nacimiento de la ciencia y del rigor lógico.
Se puede fechar el momento característico de esta oposición, que creemos se efectuó en el siglo quinto antes de Cristo
En cuanto a la leyenda o narración, el mito se opone a logos, que en griego quiere decir que es el resultado final de una formulación racional y demostrable.
Capitulo XIV
HISTORIA DE UNA REVELACIÓN
En la antigüedad algunos eruditos, como los sofistas, separaron los mitos de la razón aunque veían en los primeros la envoltura de una verdad filosófica.
HISTORIA DE UNA REVELACIÓN
En la antigüedad algunos eruditos, como los sofistas, separaron los mitos de la razón aunque veían en los primeros la envoltura de una verdad filosófica.
Recogida esa interpretación por Platón, éste consideró el mito como una forma de manifestar ciertas verdades y visiones que iban más allá de la razón y de lo opinable que pertenecían a veces al reino del devenir.
En forma de mito aparecen en la obra del gran filósofo nada menos que su doctrina sobre el Mundo, las ideas, el alma y Dios.
Posteriormente el Cristianismo contrapuso la narración bíblica a la mitología pagana. Los primeros apologistas enfrentados a la idolatría, manifestaron un claro desdén por esas antiguas leyendas, que eran el núcleo fundamental de la mitología griega. Actitud que se repitió en las actividades misioneras entre los pueblos indios, africanos y orientales. Sin sospechar que es muy probable que así se cercenara la manifestación más expresiva de la profundidad colectiva y de la vida espiritual humana.
A partir del Renacimiento se plantearon la cuestión de sí eran realidad o eran la verdad los mitos.
No pocos autores modernos, se negaron a considerar los mitos como algo digno de tenerse en cuenta. La crudeza de la verdadera historia no tenía nada de mítico. Pero poco a poco, se abrió paso otra verdad. Aunque la historia no tenga nada de mítica, los hombres que creen en los mitos han hecho de verdad la historia.
Las causas y consecuencias de la II Guerra Mundial en Europa, no se hubieran podido producir, sin la existencia de los mitos y símbolos subyacentes a la ideología nazi que causo tanta impresión a las masas en Alemania.
Al querer desterrar un mito por irracional, éste vuelve con toda su furia devastadora.
Atañe a las escuelas psicoanalíticas haber devuelto al mito su instrumentalidad en orden ha descubrir una profunda existencia humana, tanto individual como colectiva.
Si el sueño es el instrumento para conocer la verdad oculta o reprimida del individuo y para eso utiliza un símbolo. El mito, es el instrumento con el que la profundidad del inconsciente se pone en contacto con la conciencia colectiva.
El mito, por boca de los psicoanalistas, es la manifestación del sueño colectivo. Considerar leer y vivir el mito posibilita hacer consciente lo inconsciente de la colectividad y descubrir a través de una hermenéutica apropiada tanto sus orígenes y causas como su destino y finalidad.
La reconsideración de la Mitología ó de las palabras Míticas de las grandes tradiciones en esta perspectiva, puede regenerar a las antiguas religiones, abriendo un nuevo campo a la inves-tigación y sobre todo a la experiencia espiritual humana.
Buscar y sentir al absoluto ignorado que es-tá presente en el inconsciente profundo del hom-bre como contenido latente y adivinable en lo manifiesto del mito, es la máxima ambición de los hombres. Si tenemos en cuenta que la repe-tición de los mitos pueden darse tanto en culturas abiertas cómo en cerradas. En las culturas abier-tas se introducen modificaciones para cambiar el mito, demostrando su vitalidad y adaptabilidad a costa de la debilitación de su poder dogmático.
Puedo entender que la transmisión cerrada y autoritaria de la mitología, en una sociedad fuertemente tecnificada, secularizada y racionali-zada, obliga a marginarla. De esa manera una so-ciedad pierde la función compensatoria y equili-brada de su mitología.
El logos racional y el mito emocionante es imaginativo y opuesto pero no son excluyentes entre ellos porque parecen necesitarse uno al otro en orden a la integridad y a la salud del los seres humanos.
El divorcio entre el mito y el logos con la eliminación del primero en nombre del segundo y la exclusión del segundo cómo reacción a la defensiva del primero se pueden vivir como una ciencia desalmada y deshumanizada.
La ciencia por la ciencia como superstición con fanatismo desatado. En definitiva con una esquizofrenia en donde campean el miedo, la ira y la violencia al extraviarse la ternura, el humor y la sensibilidad.
Aristóteles definía al hombre como amante de los mitos.
Poco a poco en la actual pesquisa, se va mostrando que la creación de mitos es exigencia natural tanto del individuo como de la sociedad.
Y está los necesita para expresar plástica y dramáticamente el destino final del individuo en el mundo y la forma de alcanzarlo, como también para mantener en orden la propia existencia de la sociedad.
Cuando el mito de la ley ó de la libertad de estado y de la iglesia, pierden su vigor por el escaso o trasnochado ritual y la abstracción de la ley y la libertad se escapan de la conciencia colectiva y la sociedad se desestabiliza.
Cuando el mito de la ley ó de la libertad de estado y de la iglesia, pierden su vigor por el escaso o trasnochado ritual y la abstracción de la ley y la libertad se escapan de la conciencia colectiva y la sociedad se desestabiliza.
Con todo, al abusar del mito considerado y reglado como verdad ideal existencial es preciso desmitificar la lógica acción del mismo.
Tal desmitificación de su lógica acción no equivale a la desmitificación que dejaría a los hu-manos sociales, a los filosóficos, a los poéticos y a los religiosos, sin el aire para respirar y vivir.
Capitulo XVII
EL INCONSCIENTE
Numerosos antropólogos han estudiado las posibilidades de aplicar la teoría psicoanalítica, al estudio de las formas literarias de transmisión oral.
EL INCONSCIENTE
Numerosos antropólogos han estudiado las posibilidades de aplicar la teoría psicoanalítica, al estudio de las formas literarias de transmisión oral.
En esa línea de investigación, las tendencias más recientes, han pasado del estudio de temas clásicos como los instintos básicos y los sueños universales a cuestiones más concretas. Como es el análisis de la estructura y el contenido de tipos específicos de relaciones sociales, que admiten tener problemas de organización y de desorgani-zación social, además de crisis culturales.
Ese tipo específico de relación, interesa en calidad de respuesta cultural, condicionada por parte del individuo a alguna situación factible de ser incorporada a su tradición oral.
En este tipo de estudios es muy importante la precisión que debemos de tener al recoger la tradición oral, precisión notablemente facilitada por la calidad de los novísimos instrumentos de registro audiovisual.
Éstos nos permiten contar con una documentación más completa y útil, que las notas etnográficas en las que se recogían por escrito poemas, relatos, bromas o adivinanzas.
Éstos nos permiten contar con una documentación más completa y útil, que las notas etnográficas en las que se recogían por escrito poemas, relatos, bromas o adivinanzas.
Al documentar las formas de tradición oral en su contexto cultural, esos recursos técnicos hacen posible de incorporar a la documentación aspectos de enorme importancia en los estudios culturales. Por eso, además del mito, proverbio o adivinanza, se puede contar con documentación audiovisual sobre el contexto en el que el relato ha tenido lugar y con ello incorporar al análisis el estilo, la forma de relatar, el acompañamiento musical y la respuesta inmediata de la audiencia al relato. Todo eso, para el antropólogo reviste una importancia que equivale a la de la forma de la tradición oral que se estudia.
Esa importancia, se deriva de la creciente atención prestada a la modalidad en la cual las diversas tradiciones culturales contextualizadas reflejan un valor social fundamental, como las actitudes de las personas hacia las crisis vitales y culturales.
Asimismo, permiten al antropólogo indagar con mayor profundidad en el particular modo de concebir el Mundo, tanto considerando los temas culturales tradicionales que predominan en una determinada sociedad, como con el análisis del contexto en el que se produce una crítica social o una innovación cultural de esas tradiciones.
Capitulo XVIII
LA CLARIVIDENCIA
En la Parapsicología un sujeto posee esta condición cuando trata de captar unos sucesos que ni él mismo ni alguna otra persona conocen y además obtiene unos resultados que están muy por encima de aquellos que en la normalidad se consideran fruto del azar.
LA CLARIVIDENCIA
En la Parapsicología un sujeto posee esta condición cuando trata de captar unos sucesos que ni él mismo ni alguna otra persona conocen y además obtiene unos resultados que están muy por encima de aquellos que en la normalidad se consideran fruto del azar.
Pero si alguien averiguara esos sucesos con anterioridad, el resultado del conocimiento de la vida futura de una persona, puede interpretarse como un suceso telepático.
En un experimento telepático se emplea un ordenador que es el encargado de seleccionar los objetivos, por ejemplo, el de una serie numérica para registrar posteriormente las respuestas del sujeto en cuestión y después contar sus aciertos sin revelar los objetivos seleccionados.
Este tipo de experimentos buscan excluir la hipótesis de la telepatía y encontrar indicios de la existencia de una clarividencia pura.
Capitulo XIX
LA TELEPATÍA
Las investigaciones sobre la telepatía parten de una serie de objetivos determinados que los investigadores han anotado o seleccionado, antes de que el sujeto estudiado intente su captación.
LA TELEPATÍA
Las investigaciones sobre la telepatía parten de una serie de objetivos determinados que los investigadores han anotado o seleccionado, antes de que el sujeto estudiado intente su captación.
Cuando se produce un número de aciertos significativos, superior al que cabe esperar del puro azar, los resultados se interpretan como una respuesta al pensamiento del agente, es decir a la telepatía.
El resultado de los estudios dan a entender que en numerosas ocasiones el sujeto al que se le supone esta condición es incapaz de rechazar los mensajes telepáticos. A efectos de esos estudios experimentales, se considera cómo prueba de la existencia de la precognición, cuando el sujeto capta los objetos aleatorios que aún no han sido seleccionados todavía y obtiene unos resultados que son superiores a los que se estiman producto del azar.
Una de las más frecuentes objeciones a ese experimento es argumentar que la precognición puede influir en la selección de los objetivos que se fijan para el resultado del mismo. Para evitar esa crítica el investigador determina el objetivo del experimento mediante ordenador, los dados o las monedas, con resultados que trasladan a la tabla de números aleatorios para tomar aquellos que determinan los objetivos.
Los experimentos realizados, sugieren, que en la precognición como en otras modalidades del conocimiento paranormal influyen de modo serió el estado de ánimo y la actitud personal del sujeto estudiado durante la prueba.
No obstante, de los casos espontáneos sobre los que existen informes, parece deducirse que la impresión precognitiva es más frecuente durante el sueño que en estado de vigilia, mientras que la impresión telepática y clarividente abunda más en estado de vigilia que en el sueño.
Capitulo XX
EL OCULTISMO
El ocultismo se refiere a un gran número de prácticas en las que debo destacar la astrología, la alquimia y la magia. Que de una u otra forma se fundamentan las tres dentro de la doctrina de la transformación de la materia.
EL OCULTISMO
El ocultismo se refiere a un gran número de prácticas en las que debo destacar la astrología, la alquimia y la magia. Que de una u otra forma se fundamentan las tres dentro de la doctrina de la transformación de la materia.
Según esta doctrina los elementos similares ejercen una influencia mutua entre sí, en virtud de una correspondencia que une a todas las cosas visibles y a éstas con las realidades invisibles.
Las prácticas que se basan en este principio esotérico expresan una realidad dinámica y viva, que consisten en una red de analogías divinas y cósmicas y se manifiestan por los medios de una clarividente imaginación activa.
El conjunto de prácticas del ocultismo debe ser diferenciado del esoterismo que consiste en la teoría que hace posible las prácticas ocultistas.
Esa distinción conceptual se estableció en la segunda mitad del siglo XIX, durante un período histórico, en el cual se popularizaron las distintas formas superficiales del esoterismo y se necesitó establecer un orden de conceptos que resultó dar un empleo al término ocultismo.
Por otra parte es conveniente señalar que el esoterismo al ser ciencia oculta tiene dimensión de práctica misteriosa, dado que el conocimiento activo y la imaginación que requiere este modo de reflexión representa una forma de praxis, y la palabra ocultismo lleva implícita una modalidad de reflexión teórica.
La distinción entre ambos conceptos suele verse dificultada por el generalizado empleo de los dos términos como equivalentes. Incluso en obras especializadas en el tema.
Aunque el ocultismo parece combinado con elementos esotéricos y teosóficos, los antiguos antecedentes históricos de las prácticas ocultistas conocidas se remontan a los primeros siglos de la era cristiana.
No obstante es en la Edad Media cuando se desarrolla el interés por el ocultismo. Silvestre II, nombrado Papa en el año 1.000 era además un consumado astrólogo y alquimista.
El interés medieval en lo oculto derivaba en gran medida de la influencia del pensamiento árabe, que combinaba el empirismo racional, con una visión del mundo que estaba marcada por la mitología, con una representación de la realidad en donde dominaban siempre las sutiles fuerzas espirituales.
Durante la Edad Media los árabes tuvieron gran interés por el esoterismo y el ocultismo y prestaron excepcional afán por el estudio de la astrología y de la alquimia.
Además, el interés medieval por la filosofía ocultista se vio estimulado por la orientación simbólica de la teología cristiana.
El cosmos simbólico de la Edad Media es el predecesor de la representación cosmológica eso-térica que se multiplicó en el renacimiento y pro-movió interés en la magia y en la propiedad ocul-ta del elemento natural, desde donde se deriva el generalizado interés popular por las piedras pre-ciosas, su simbolismo y sus virtudes ocultas.
Durante el año 1144, se produce un hecho que tuvo gran importancia en la tradición ocultista, por la traducción del árabe al latín del primer libro importante de alquimia medieval escrito por Chester con el titulo:
Libro de composiciones Alquímicas.
A ese magnifico ejemplar le seguirán otras traducciones, entre las que debemos destacar un libro ocultista que fue el más popular de la Edad Media y fue editado con él titulo:
A ese magnifico ejemplar le seguirán otras traducciones, entre las que debemos destacar un libro ocultista que fue el más popular de la Edad Media y fue editado con él titulo:
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