La naturaleza del chamanismo y las principales formas de reclutamiento para hacerse chamán, se encuentran:
La tradición hereditaria de la profesión y la vocación espontánea que a menudo se presenta como una llamada o una elección y además hay casos de que algún jefe tribal que se transforma en chamán por sí mismo.
Cualquiera que sea el medio a través del cual el sujeto se convierte en un autentico chamán, su condición no es reconocida como tal hasta tanto no ha recibido dos tipos de pruebas:
La primera es la técnica de éxtasis sueños y trances y la otra es la tradición chamanica que requiere técnicas de nombres y funciones de los espíritus además de la saga y la genealogía del clan con su idioma secreto.
Esas enseñanzas son proporcionadas por los espíritus y el maestro mágico de la comunidad y equivalen a una iniciación. En ciertos casos esa iniciación tiene carácter público y constituye un ritual autónomo. La desaparición de este tipo de ritual no implica la ausencia de iniciación, ya que ésta puede perfectamente tener lugar durante un sueño o en una experiencia de éxtasis.
El síndrome de la vocación mística para ser chamán se distingue con facilidad.
En ciertos grupos humanos de Siberia y de otras regiones de Asia, el joven que ocupará el puesto de chamán siempre llama la atención por su conducta que es bastante extraña:
Busca siempre estar sólo mostrándose algo distante y ausente de los demás y pasea solitario por los bosques y otros lugares no frecuentados por el resto de la comunidad, tiene visiones y canta durante el sueño.
El futuro chamán disiente por un evidente cambio en su conducta habitual.
En el caso del chamanismo hereditario, las almas de los ancestros de la familia del chamán, eligen un hombre joven entre sus descendientes que a partir de entonces se mostrará ausente, buscará la soledad, tendrá visiones proféticas y en ocasiones sufrirá ataques epilépticos que le dejarán inconsciente.
Las técnicas de éxtasis independientemente del hecho de que hubiera sido elegido por seres sobrenaturales o por haber solicitado y obtenido sus favores, son un rasgo distintivo del chamán porque estamos tratando con un individuo que tiene experiencias místicas.
En la esfera del chamanismo la experiencia mística se expresa en el trance real o fingido del chamán. El éxtasis chamanico implica el viaje de su alma al paraíso y su descenso a los infiernos o su vagabundeo por la Tierra.
Los motivos de los viajes son, encontrarse con el Creador y presentarle una ofrenda de su comunidad. Recuperar el alma de una persona enferma que se supone ha abandonado su cuerpo o ha sido robada por los demonios. Guiar el alma de un muerto a su nuevo destino y ampliar sus conocimientos chamanicos frecuentando a seres sobrenaturales de rango elevado.
Mediante su iniciación el chamán aprende lo que debe hacer cuando su alma abandona su cuerpo y sobre todo a orientarse en los territorios desconocidos en los que se mueve durante el éxtasis. En este proceso aprende a explorar nuevas dimensiones de la existencia, que le son reveladas durante las experiencias de éxtasis. Asimismo descubre y haya el camino al centro del Mundo, un agujero en el cielo a través del cual puede acceder a los más elevados planos celestiales, o una apertura en la tierra a través de la cual puede descender a los infiernos. En suma, aprende los caminos que lo conducen al paraíso y al infierno. Este aprendizaje ha tenido lugar en soledad durante su alejamiento del grupo o bajo la supervisión de un maestro chamán.