SAN PEDRO DE MERIDA: Segundo:...

Y sin tardanza el diablo introdujo en el ángel que estaba en Adán su veneno y su concupiscencia que engendraron el hijo de la serpiente y el hijo del de-monio hasta el final de los siglos.

Entonces yo Juan quise saber más e interrogué al Señor diciendo:
- ¿Como los hombres afirman que Adán y Eva fue-ron creados por la mano de Dios y puestos en el Paraíso para acatar los mandatos y se vieron en-tregados a la muerte?

Y el Señor me contestó:
-Escucha Juan bien amado de mi Padre, los hom-bres ignorantes afirman prevaricando que mi Padre había fabricado cuerpos. Pero mi Padre ha creado por el Espíritu Santo todas las virtudes de los cie-los y los santos a causa de la prevaricación entra-ron en posesión de cuerpos de barro y por esto se vieron abocados a la muerte.

Y de nuevo yo Juan pregunté al Señor:
- ¿Cómo el hombre principia a existir en espíritu en una envoltura carnal?

Y el Señor me respondió:
-Ángeles caídos del cielo entran en el cuerpo de la mujer y reciben la concupiscencia de la carne por-que el espíritu nace del espíritu y la carne de la carne y así se construye el reino de Luzbel en este mundo y en todas las naciones.

Y continuó:
-Mi Padre le permitió reinar los siete días que son siete siglos.

Y otra vez le pregunté al Señor:
- ¿Cuándo llegará ese periodo?

Y Él me contestó:
-El diablo que a recibido la gloria del Padre y que a querido construirse su propia gloria mandó a sus ángeles irradiantes de fuego a los hombres, desde Adán hasta Enoch su ministro y elevó a Enoch por encima de los cielos y le mostró su divinidad y le dio la pluma y la tinta para que redactase sesenta y siete libros y le ordenó que los llevase a la Tierra y los dejase en legado a sus hijos.

-Y Enoch obedeció en todo a Satanás y una vez en la Tierra comenzó a enseñar a sus hijos la forma como debían hacer los sacrificios y exponer los misterios injustos y escondía a sí a los hombres el reino de los cielos.

Y el diablo le aconsejaba:
-Cree en mí porque soy tú Dios y no existe otro Dios que yo porque mi Padre me ha enviado a esta tierra para que haga conocer a los hombres los ím-probos designios del demonio.

-Y cuando el diablo supo que había venido al mun-do envió también a su ángel y tomó tres lenguas y las envió para crucificarme a Moisés y yo las guar-do todavía. Entonces Moisés predicó a su pueblo y Dios le entregó la ley para los hijos de Israel y lo guió por entre la mar vacía y cuando mi Padre de-cidió enviarme al mundo mandó antes de mí a un Ángel de nombre María para que yo pudiese alojarme en su seno y descendiendo entre en ella por el oído y por el oído salí y cuando Satanás el príncipe de este mundo conoció que yo había venido a Él para que encontrara y salvara a los que habían muerto envió también al ángel Elías el profeta para que bajo el nombre de Juan el Bautista me bautizase con agua.

-Y fue cuando Juan le preguntó al príncipe de éste mundo diciendo:
- ¿Cómo podré conocer que le estoy bautizando?

Y el Señor repuso:
-Aquel sobre quien descienda el espíritu en forma de paloma y permanezca sobre Él es el que bautiza en el Espíritu Santo para el perdón de los pecados y tú podrás perderlo o salvarlo.

Y yo Juan de nuevo pregunte al Señor:
- ¿Pueden los hombres salvarse por el bautismo de Juan y sin tu bautismo?

Y el Señor me contestó:
-Nadie puede entrar en el reino de los cielos si yo no le bautizo para que se perdonen sus pecados por el bautismo del agua, porque yo soy el pan de la vida que procede del séptimo cielo y los que coman mi carne y beban mi sangre se llamaran hijos de Dios.

Y pregunte al Señor otra vez y le dije:
- ¿Qué es comer tu carne y beber tu sangre?

Y el Señor repondió:
-Antes que el diablo fuese expulsado con su séqui-to de la gloria de mí Padre todos ellos suplicaron a Dios dirigiéndole sus preces y diciéndole; Padre nuestro que estás en los cielos
Y sus cánticos subían hasta el trono del Padre pero cuando hubieron caído no pudieron exaltar a Dios con esa oración.

Y quise saber:
- ¿Por qué todos reciben el bautismo de Juan pero no todos reciben el tuyo?

El Señor me respondió:
-Porque sus obras no son buenas y porque no todos merecen la luz. Los discípulos de Juan se esposan con mujer pero los míos no porque ellos son como los ángeles del cielo.

Y yo le dije:
-Si es pecado casarse ¿no le conviene al hombre el unirse en matrimonio?

Y el Señor contestó:
-Sólo son capaces de entender esa palabra aquellos a quienes les a sido dada la capacidad, porque hay eunucos que han salido así del seno de sus madres y hay eunucos a quienes castran los hombres y hay eunucos que se han castrado a sí mismos a causa del reino de los cielos.
-El que quiera comprenderlo que lo comprenda.

Y entonces le pregunte al Señor acerca del juicio final diciéndole:
- ¿Cuál será el signo de tu venida?

Y él repuso:
Cuando se haya completado finalmente el número de los justos que deben ser salvados, Satanás que-dará libre de su prisión y lleno de cólera atacara a los justos, los cuales llamarán al Señor y éste orde-nará al ángel que haga sonar la trompeta y la voz de este ángel cuando suene la trompeta se oirá en el cielo y en los infiernos.

-Entonces el sol perderá el calor y la luna no dará más luz y las estrellas caerán y los vientos de las cuatro esquinas del mundo saldrán desde sus pri-siones y harán temblar la tierra y también el mar y los montes y las colinas.

-Y al momento el cielo se conmoverá y los astros quedarán sin luz y así seguirán las cosas hasta la hora cuarta.

-Entonces se verá el signo del hijo del hombre y todos los santos ángeles irán con el entonces insta-lará su sede en las nubes y allí se acomodará ma-jestuosamente con doce apóstoles sentados en do-ce tronos de su gloria.

-Y se abrirán los libros y se juzgará a la tierra se-gún la fe que él enseñó y el hijo del hombre man-dará sus ángeles los cuales reunirán a sus elegidos de los cuatro puntos de la tierra y los atraerán ha-cía sí desde las cumbres de los cielos hasta sus ex-tremos y el hijo del hombre llamará también a to-dos los malos demonios para que le lleven a todas las naciones ante Él y dice venid vosotros los que clamabais, comamos y bebamos y tendremos nuestra recompensa en este mundo; y al punto todos los pueblos llenos de temor se presentan ante el tribunal y los libros de la vida serán abiertos delante de los hombres y la muchedumbre expondrán su impiedad y entonces los justos serán glorificados y las buenas obras tendrán la honra suprema.

-Habrá recompensa para los que hayan observado los mandatos evangélicos para que la ira del Señor, la tribulación y la angustia caerán sobre los que hayan cometido injusticias y entonces es cuando el hijo del hombre se dirigirá a los elegidos en medio de los pecadores y les dirá:
-Venid benditos de mi Padre y tomad posesión del reino que os tiene preparado desde el principio del mundo.

Y luego dirá a los pecadores:
-Alejaos de mí malditos seáis y caed en el fuego eterno que está preparado para el diablo y para sus ángeles, hasta que todos los pecadores sean lanzados al infierno cumpliendo la suprema orden del Padre invisible.

Entonces los espíritus saldrán de las cárceles de los que no ven y también mi voz será oída y no ha-brá más que un solo rebaño y un solo pastor.

Y subirá de las regiones inferiores de la tierra una oscuridad temerosa, que es el fuego de los demo-nios infernales y que agostarán todos los existentes hasta el aire del firmamento y el Señor reinará en todo el espacio que media entre el firmamento y la región inferior que es la llamada tierra. Y si un hombre de treinta años toma una piedra y la arro-jase al vacío no tardará menos de tres años en lle-gar al fondo, tan intensa es la profundidad del lago de fuego en donde morarán los pecadores.

-Y el hijo de Dios irá con sus elegidos sobre el firmamento y contendrá al diablo con tales cadenas que nunca podrán ser rotas y todos los pecadores desolados llorando amargamente exclamarán gritando tráganos tierra y muerte destrúyenos.

-Y los justos brillarán cómo el sol en los dominios del Padre y Yo el hijo les guiare hasta el Padre invisible diciendo:
-Heme aquí y he aquí a los hijos que Dios me a entregado. El mundo no ha sabido de ti pero yo te he conocido en la verdad porque tú me enviaste.

Y el Padre responderá a su hijo diciendo:
-Hijo mío bien amado siéntate a mi derecha hasta que ponga a tus enemigos a tus pies, esos que han abominado en la verdad porque tú me enviaste.
-Somos Dioses y no hay más Dioses que nosotros.

-Ellos han matado a los profetas y han perseguido a los justos y tú los has arrojado a las tinieblas ex-teriores y allí no habrá más que lloros y crujir de dientes y entonces el hijo de Dios se pondrá a la diestra de su Padre y éste reinará en sus ángeles y él reinará en sus justos y los establecerá en los co-ros de los ángeles a fin de poder cubrirles con los vestidos inmortales y les pondrá unas coronas que nunca se marchitarán y les dará asientos inmuta-bles y por esto el Dios todopoderoso permanecerá entre ellos y ya no tendrán hambre ni sed y el sol no les quemará ni sentirán ningún calor.

Y el misericordioso Creador le secará toda lágrima de los ojos y el hijo reinará con su Padre y su reino se extenderá por los siglos de los siglos amén.

Texto completó del evangelio apocrifo de Juan.

Comentario del autor.
Esta historia sobre el origen de la vida del hombre esta escrita para que los que dudan de la existencia humana analicen en lo más profundo de su alma la natural curiosidad por la vida y para que traten con el natural desasosiego de hallar la verdad sobre los fundamentos de la existencia del hombre.

Hoy cuando se propaga entre todos los colectivos de la sociedad, que llamamos moderna, la angustia y ansiedad por saber el origen y el final de la vida de todos los seres vivos que crecen sobre la Tierra, se acrecienta en nuestra alma la más extraordinaria pregunta:
¿De donde venimos al nacer?
¿Y donde vamos al morir?

Una de las religiones más importantes de la Tierra nos dice en los textos sagrados y por la palabra de su Dios, que la figura del hombre esta forjada a su imagen y semejanza.

Esta afirmación teológica de nuestra similitud con tan todopoderoso Dios Celestial, es el tema básico para el inicio de este libro. Pero sobre todo cuando toda religión surgida a partir de Jesús de Nazaret esta de acuerdo en este punto, yó respiro satisfecho por haber acertado.

Dios esculpió al ser humano del barro de la tierra y cuando formó la figura del hombre le dio el soplo de la vida. Seguidamente de una de las costillas de ese primer hombre hizo a su compañera humana.

Ese acto es para el hombre extraordinario, porque por este principio somos hijos de Dios y además los herederos de su divinidad por poseer la figura y los privilegios del mismo Dios.

Una vez que todos los seres humanos de la Tierra, viven satisfechos y conformes con tan extraordina-ria energía divina, el hombre se atreve a preguntar al Señor:
¡Dios y Creador de mí vida!
¿Si de verdad todos los hombres estamos hechos y somos semejantes a la Divinidad porque el hombre es mortal?

Y el Señor me respondió:
¡Humano!... Renunciaste a la inmortalidad cuando faltaste a mis preceptos y consumisteis los frutos del árbol prohibido.

¡Ahora yó como hombre me pregunto a mí mismo!
¿Somos seres mortales por comer una fruta que los primeros dos seres de la Tierra teníamos prohibido comer?

Insisto y le preguntó al Señor de nuevo:
¿Señor por comernos una simple y vulgar manzana los hombres nos volvimos mortales?

Y el Señor me respondió:
Antes de comeros la manzana prohibida erais mis más amados hijos, pero cuando con ansia metisteis el fruto prohibido en la boca y lo masticasteis, lo orgánico de este fruto anuló vuestra inmortalidad y dejasteis de ser divinos para transformaros por una simple reacción química, de ese fruto tan banal, en simples mortales.

Ahora el hombre se vuelve algo más realista y nos hacemos las preguntas a nosotros mismos:
¿Por una simple manzana nos sancionó el Señor ó fue por el acto de comer la fruta?
Pensamos con seguridad cómo a dicho el Creador que nosotros los seres humanos fuimos expulsados del Jardín del Edén por el propio acto de comer.
Me quedo con la segunda pregunta por una lógica aplastante que tratare de explicar.

El Señor como el Creador del hombre y cómo ser divino no tiene ninguna necesidad fisiológica y por ello es Eternidad Perpetua cómo era el hombre que Dios creó en el Paraíso. Por lo tanto el hombre en esa vida paradisíaca no tenía ninguna necesidad de alimentarse por ser cómo su Creador, el Luminoso y Eterno Ser Divino, y con la misma potestad que su inventor.

Y si el hombre, está compuesto de parte del soplo del Señor y la otra de barro de la tierra, se come la materia orgánica de la manzana, la química de este fruto es posiblemente el motivo que le hizo disipar su esencia inmortal, dejando solamente la materia orgánica junto con su carne.

Al instante de probarla emergió la triste realidad y apareció la parte débil del hombre que procede del barro. Y fue esa parte de su cuerpo humano mucho más poderosa que la parte divina.

Y fue cuando el hombre al tener que multiplicarse fuera del jardín del Edén, penetró en el misterioso laberinto de la decadencia orgánica y mortal que le redujo paulatinamente a través del tiempo sus años de vida en la tierra; y fue cuando se introdujo en el laberinto de un desgaste biológico progresivo que afecto a su cuerpo humano y a su genética.

En ese instante es cuando el hombre sufre con toda crudeza en propia carne, junto a sus mujeres y sus hijos, las graves consecuencias metabólicas de su ciego atrevimiento.

Los únicos seres humanos vivos que había sobre el planeta azul, perdieron por egoísmo la oportunidad de haber sido inmortales y se inicia desde entonces el desconcierto para las futuras generaciones, que a partir de este instante actúan cómo un auténtico animal racional y se sirve como salvaje depredador de hechos para llegar a ser el único opresor dentro del reino animal y más tarde ansiar dominar tierras Estados y Naciones.

Matar para vivir conquistando será la bandera y el estandarte del hombre en todo el planeta.

Parece cómo si el mismo hombre quisiera acelerar el destino final de los demás vertiendo la sangre de sus hermanos y facilitar a la naturaleza y a la tierra el trágico fin que le espera a la especie humana.

Y emprendiendo al consumarse su tiempo, por sus acciones descomunales, un resplandeciente retorno hacía el caos infinito.

La evocación de sus propios orígenes es lo único que le queda al hombre en su inconsciente, porque la otra parte de caridad y de misericordia la perdió en el jardín del Edén al cometer el sacrilegio de la manzana y de la química orgánica.

Esta impregnación biológica determina la maldad congénita del hombre y el camino que le arrastra al desatino. Empujándole a matarse y a destruirse a sí mismo sin piedad alguna desde el inicio de la vida en la tierra hasta nuestros días.

Guerras de padres contra hijos.
Guerras raciales.
Guerras entre tribus.
Guerras religiosas.
Guerras por la posesión de petróleo y oro

C. C. Cortés
El Hombre de la Rosa.

El accidente.
La sima de la pirámide es una torca profunda que se halla situada entre las altas estribaciones de los llamados Picos de Europa y se encuentra situada en una zona muy escabrosa que se halla colindante a una alta montaña llamada el Naranjo de Bulnes.
Sobre las siete de la tarde un grupo de montañeros que pasaban por una trocha cercana a este monte, vieron de pronto que el precioso atardecer que to-dos ellos contemplaban se volvía brillante y rojizo.

Una intensa luz y una poderosa luminosidad rojiza seguida de un potente trueno les hizo pensar que una tormenta se aproximaba aun cuando no había ninguna nube en el escaso horizonte que ellos po-dían contemplar. Los excursionistas se extrañaron de lo que les parecía una tormenta seca de verano y apresuraron el paso para tratar de llegar cuanto antes a la aldea de Sotres en donde tenían el vivar.

De repente todos sintieron una potente explosión que llegaba desde la dirección del naranjo y cómo fue seca y tremenda todos los rostros buscaron el lugar desde donde procedía esta fuerte explosión y entonces vieron una bola de fuego que salía desde la propia base del alto pico del naranjo. Alarmados los montañeros se volvieron atrás por el camino ya recorrido dirigiéndose apresuradamente hacía esta zona y cuando después de caminar todos rápidos el largo trecho que les faltaba llegaron al lugar de la explosión, vieron que todos los matojos matorrales y fusca del monte alto, ardían impetuosamente en los alrededores de una profunda torca y dedujeron por lo que allí veían que posiblemente un avión se había estrellado en el borde de la sima.

Buscaron afanosamente los restos de algún aparato por la enorme zona quemada y no viendo ningún resto de algún avión ni tampoco restos de cuerpos, dedujeron que el aparato siniestrado podía haberse precipitado en la profunda torca.

Como la noche ya se les estaba echando encima y la oscuridad avanzaba decidieron regresar a Sotres para así pedir ayuda a los equipos de socorro de la guardia civil de Potes, en el Valle de Liébana, que era el centro de socorro más próximo.

Cuando después de un largo caminar llegaron a su vivar de Sotres, llamaron desde el teléfono público a la Guardia Civil anunciando que había ocurrido un posible accidente aéreo en la misma base del naranjo de Bulnes. El servicio de salvamento de la benemérita después de escuchar y anotar el relato sobre el supuesto accidente, les anunció, que dado lo avanzado de la noche y las enormes dificultades para acceder a la zona del siniestro, un helicóptero con una patrulla de rescate se encontraría con ellos en el lugar del siniestro al amanecer.

El grupo de curtidos montañeros cenó preocupado esa noche y después de discutir todas las hipótesis sobre lo que todos habían visto se acostaron muy cansados porque todos tendrían que madrugar si querían estar con los guardias del equipo de rescate al amanecer del día siguiente en las cercanías de la profunda torca que llamaban de la pirámide.

Cuando al día siguiente antes de la salida del sol el grupo de aficionados montañeros llegaron hasta el lugar del accidente ya se encontraba allí la patrulla de salvamento que había llegado en el helicóptero de rescate buscando los restos del aparato entre la enorme extensión de matorrales buscando trazas y supervivientes del accidente.

Al cabo de un rato de una infructuosa búsqueda y comprobar todos que allí no había rastro de ningún siniestro aéreo, los más expertos pensaron que ese objeto accidentado podía haberse precipitado den-tro de la profunda torca, y entonces lo dispusieron todo para acceder al fondo de la misma.

Cuando dos de ellos llegaron abajo después de un descenso fatigoso con arneses y cuerdas, hallaron un fondo de espeso matorral que era bastante liso y se pusieron a buscar entre las matas alguna traza visible de cuerpos o de metal del aparato. Después de la búsqueda al no hallar absolutamente nada del siniestro, avisaron por la radio a los de arriba que se volvían sin hallar ningún cuerpo ni pedazo del supuesto avión.

La sorpresa ante el insólito hecho fue grande para todos, pero fue más para los montañeros ya que las huellas del intenso fuego estaban allí palpables. La expedición de salvamento ante la evidencia volvió a su base sin esperanzas de saber con certeza que objeto era lo que podía haber provocado el terrible incendio y unas señales evidentes de un probable accidente aéreo.

Una extensa zona estaba completamente calcinada y quemada formando un perfecto círculo de cerca de quinientos metros en torno a la profunda sima de la pirámide.

La Guardia Civil, del Valle de Liébana, en Potes, elaboró un informe detallado y lo envió por fax a la dirección general de su cuerpo en Madrid, y allí sus servicios de información le pasaron una copia de este informe a los servicios de información del Ministerio de Defensa por la noticia si tenía alguna relevancia para el Servicio Secreto.

El Servicio Secreto de la defensa envió unos días más tarde hasta la zona un equipo de expertos, los que después de quince días de exhaustivo rastreo de esta zona con sus equipos sofisticados, redactan un perfecto informe que se clasifica con el número H 480.

Meses más tarde se filtro un informe en donde se detallaba y se incluían todos los partes de la red de rádares de la península ibérica en el cual se decía lo siguiente:

Al Ministro de la defensa.
Madrid 7 de agosto de 1999.
Informe sobre los resultados de la investigación de un posible accidente de un objeto estelar, captado por la red de la defensa aérea estratégica el día 19 de julio pasado. El objeto desconocido, se estrelló en los Picos de Europa en un lugar llamado la sima de la pirámide.

De la investigación exhaustiva se desglosa:
Primero:
Que la zona en donde supuestamente se estrelló el objeto está totalmente calcinada sin haber podido encontrarse rastro alguno de la supuesta nave espa-cial ó de un objeto similar.

Segundo:
La radiación electromagnética en toda la zona que a sido afectada por el siniestro es máxima y crítica.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
Tercero:
Los expertos sospechan que la causa posible de la desaparición de los restos de objetos metálicos y la supuesta nave que en ese lugar se pudo estrellar, es posible que sea debida la guerra permanente entre civilizaciones celestes, que están enfrentándose en la Tierra desde los orígenes del hombre.
Firmado:
Tte. Coronel García Muñoz
Responsable de los servicios de campo.