SAN PEDRO DE MERIDA: - ¿Y que aras cuando no puedas alimentar más a tu cuerpo...

-Cuando hablaba vuestra merced de los peces y de las ocas que salían volando del lago y aterrizaban todas en el fondo del zurrón, decía vuestra merced verdades, ó, por el contrario, mentía para distraer mis muchas ganas de yantar hasta hartarme.
Preguntaba insistentemente Rascahuertos a nuestro amigo Matania.

-No hay una mentira que halla salido jamás de mis vírgenes labios, compañero, pero ahora creo bien en que el compañerismo de la miseria equivale en la practica a tener que renunciar a nuestra propia forma de vivir. Sin yantar, he sobrevivido muchos meses y muchos días compañero, y nunca jamás e querido abusar del poder de Dios, ni del poder de la naturaleza para beneficiar sólo a su servidor.

-Es ciertamente verdad, cuanto decís de mí poder sobre la carne y por todo lo relativo a la materia, pero amigo mío, estos poderes no se deben utilizar jamás para beneficio propio sin estar autorizado.
Le aseveró con una crítica y sabía irritación a su compañero de fatigas Matania.

- ¿Y que aras cuando no puedas alimentar más a tu cuerpo y necesites yantar para poder sobrevivir en esta tierra, una tierra trata tan opresoramente a los seres humanos, aun cuando tú y yo seamos dos vagabundos que casi siempre procuran no hacer daño a nadie?
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
-Entonces es cuando pediré ayuda a los dioses del agua y de la tierra.
Aseveró firmemente Matania, sin parar de andar por el camino para descansar.