Una vez que el toro ha muerto el público le premia o le castiga al diestro dependiendo de la faena que haya realizado.
Lo saludos y después la vuelta al ruedo los realiza el espada según su propio criterio, pero este debe atender siempre los requerimientos del público.
La concesión de la primera oreja al diestro la realiza el presidente de turno por petición mayoritaria del respetable.
La concesión de la segunda oreja y también la del rabo, sin embargo, son de la potestad exclusiva del presidente.
La salida a hombros desde la plaza sólo se permite cuando el espada haya obtenido como mínimo dos orejas en el total de sus faenas.
Lo saludos y después la vuelta al ruedo los realiza el espada según su propio criterio, pero este debe atender siempre los requerimientos del público.
La concesión de la primera oreja al diestro la realiza el presidente de turno por petición mayoritaria del respetable.
La concesión de la segunda oreja y también la del rabo, sin embargo, son de la potestad exclusiva del presidente.
La salida a hombros desde la plaza sólo se permite cuando el espada haya obtenido como mínimo dos orejas en el total de sus faenas.