SAN PEDRO DE MERIDA: En todas las corridas del toro bravo es evidente la...

En todas las corridas del toro bravo es evidente la existencia de un cierto componente morboso en el espectador, el cual sin confesarlo públicamente, es incuestionable que el respetable especula entre los verdaderos riesgos que tiene una corrida.
El fantasma de la cogida se pasea inexorable por la plaza durante el festejo.
El tributo de abundante sangre vertida y de la posible muerte del torero, es el precio exigido para fiesta tan singular, la cual parece que necesita de los percances o de las tragedias para sobrevivir.
Respuestas ya existentes para el anterior mensaje:
La muerte del matador Paquirri en Pozoblanco el día 27 de septiembre de 1984, analizando lo sucedido fríamente, revitalizó la fiesta nacional del toro y la proyectó fulminantemente al primer plano de la actualidad periodística en toda España y en el extranjero.
Después de unos años de rutina y de languidez en los que la fiesta no tuvo más reflejo que las críticas de las corridas, sin alcanzar los niveles populares.
La muerte de Paquirri cuyas dramáticas imágenes dieron la vuelta al mundo, fueron ... (ver texto completo)